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¿Sigo a mi corazón?

Hay sueños y anhelos que fueron puestos en nosotros por el Señor y que Él, en su tiempo, nos ayudará y capacitará para lograrlos; así que, antes de tomar una decisión, pidamos dirección al Señor.

4 jul. 2023

Reflexión

Hay sueños y anhelos que fueron puestos en nosotros por el Señor y que Él, en su tiempo, nos ayudará y capacitará para lograrlos; así que, antes de tomar una decisión, pidamos dirección al Señor.

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»No hay nada más engañoso que el corazón; no tiene remedio. ¿Quién lo entiende?

Jeremías 17:9


"Sigue a tu corazón."

"Escucha tu corazón."


Seguramente hemos escuchado o leído esto alguna vez, ya sea en libros, películas, frases y demás, pero, ¿qué tan buenos son estos consejos?


La palabra del Señor nos dice que el corazón es engañoso (e incluso perverso), así que, realmente es importante detenernos a considerar si estas palabras, por bonitas y poéticas que puedan parecer, nos edificarán o dañarán a la larga. 


Es inevitable, para mi, pensar que, de no haber seguido mi corazón en el pasado, con respecto a muchísimos aspectos de mi vida, me pude haber ahorrado errores, dolores, vergüenzas y dificultades. Es inevitable pensar, en retrospectiva, que seguramente lo correcto no era escuchar o seguir corazones, sino escuchar consejo sabio, de personas llenas de Dios y seguirlo.


A veces nos frustramos pensando que las cosas no están saliendo como deseamos o como nuestro corazón quería que sucedieran, pero en esos momentos es importante recordar que nosotros no lo sabemos todo, que a veces queremos cosas que hemos idealizado y que posiblemente nos harán daño o simplemente nos encaprichamos persiguiendo sueños que, en algunas ocasiones, no son ni siquiera nuestros, sino que pueden incluso ser sueños que nuestros entornos (familia, amigos, etc.) nos enseñaron a anhelar y que, en realidad, no nos llenan.


El problema de seguir nuestros corazones es que, a veces, ni nosotros mismos conocemos nuestras verdaderas intenciones y por esto mismo, y por nuestra naturaleza pecaminosa, esto nos puede traer problemas y desviar del camino o distraernos de lo que Dios tiene para nosotros. Recordemos algo muy importante, la Palabra de Dios nos dice algo clave:

Hay caminos que a uno le parecen correctos, pero en realidad llevan a la muerte. 

Proverbios 14:12


Así que, ¿qué hacemos? ¿Quiere decir esto que todos nuestros anhelos son malos? ¡Claro que no! 

Hay sueños y anhelos que fueron puestos en nosotros por el Señor y que Él, en su tiempo, nos ayudará y capacitará para lograrlos; así que, antes de tomar una decisión, pidamos dirección al Señor.

Oremos, busquemos, leamos Su Palabra y veamos, con honestidad, si nuestros proyectos se alinean con la voluntad de Dios o si puede que nos lleven a pecar o a deshonrarlo. Pidamos siempre Su guianza y fortalezcamos (a través de la búsqueda, la lectura, oración, etc.) nuestra relación con Él, para que como David, desarrollemos también un corazón conforme al corazón de Jehová, porque solamente Su corazón es puro, sólo en Su corazón y Sus planes podemos confiar plenamente. Si seguimos Su voz y Su voluntad, estaremos siempre seguros.

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