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¿Bob el constructor o Ralph el demoledor?

¿Te acuerdas del Bob el contructor y de Ralph el demoledor? Hoy el Señor nos recuerda que debemos ser Bob´s los constructores.

1 feb. 2024

Reflexión

¿Te acuerdas del Bob el contructor y de Ralph el demoledor? Hoy el Señor nos recuerda que debemos ser Bob´s los constructores.

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1 Reyes 11:5-8 (BLP) (5) Salomón siguió a Astarté, diosa de los sidonios, y a Milcón, abominable ídolo de los amonitas. (6) Ofendió con su conducta al Señor y no siguió fielmente al Señor, como lo había seguido su padre David. (7) Entonces construyó en el monte que hay frente a Jerusalén un santuario a Quemós, abominable ídolo de Moab, y otro a Milcón, abominable ídolo de los amonitas. (8) Y lo mismo hizo para todas sus mujeres extranjeras, que quemaban incienso y ofrecían sacrificios a sus dioses. 


Te cuento un poco más acerca de este versículo. El contexto es que mientras Salomón edificaba para Dios, su reino y vida (espiritual y terrenal) iban súper bien y hacia arriba. Sin embargo, como leemos en el versículo anterior, hubo un tiempo donde cayó... dejó de edificar su casa (1 Reyes 9), cayó en pecado (1 Reyes 10), se alejó del Señor (1 Reyes 11), tomó "libertades", edificaba para otros dioses (1 Reyes 11) y ¡plum! Todo iba cuesta abajo. 


¿Pero, por qué te cuento esto? Bueno... quiero que platiquemos acerca de la edificación, es decir construir y fortalecer. Y mientras platicamos (bueno, tu lees y yo te platico ¡jaja!) quiero que nos vayamos preguntando: ¿Estoy siendo un Bob el constructor o un Ralph el demoledor? ¿Estoy siendo un edificador o destructor?


1) Salomón - Un Bob que se convirtió en un Ralph

Como leímos en 1 Reyes 11 (BLP), nos damos cuenta que cuando nosotros edificamos para Dios, nuestra vida irá cuesta arriba, y claro... habrán baches, rocas, temblores, vientos fuertes, pero DIOS nos muestra que hay bendición cuando edificamos. ¿Pero cómo edificaremos un templo, si ya hay iglesias hechas? Bueno, el Señor hoy quiere que sepas, que cuando tu ediifcas tu casa, edificas con tu servicio al cuerpo de Cristo, edificas un altar de adoración y comunión, ¡hay bendición! PERO cuando edificamos para ídolos (todo aquello que le quita el primer lugar a Dios) traemos catástrofe, muerte y destrucción a nuestras vidas y familias.


2) Pablo - Un Ralph que se convirtió en un Bob 

Hechos 9:31 (RVC) (31) Mientras tanto, las iglesias en toda Judea, Galilea y Samaria vivían en paz y eran edificadas en el temor del Señor, y su número iba en aumento por la fuerza del Espíritu Santo.


Te cuento un poco del contexto de este versículo. Este versículo habla de la consecuencia positiva, después de que Saulo se convirió en Pablo y confesaba que Jesús es el Hijo de Dios; debemos tomar en cuenta que él era un perseguidor de cristianos, y ahora era un discípulo de Dios. Entonces, aprendemos que nosotros podemos y debemos ser edificadores con nuestras palabras y testimonio. Porque cuando nosotros procuramos edificar y fortalecer a nuestros hermanos en Cristo y nuestras familias, con la fuerza del Espíritu Santo, ¡somos intrumentos del Señor para que la iglesia crezca!


3) Hijos de Dios - Los que procuran ser Bob´s 

1 Corintios 14:26 (RVC) (26) Por lo tanto, hermanos, cuando ustedes se reúnan, tal vez cada uno tenga un salmo, una enseñanza, una revelación, un mensaje en lengua extraña, o una interpretación; pero todo deben hacerlo para la edificación.


Todos los que hemos recibido a Cristo Jesús, como nuestro Señor, ¡somos automáticante hijos de Dios! Y como hijos de Dios, bautizados en agua y llenos del Espíritu Santo, sí o sí vamos a ser usados por el Señor, para hablar de Su Palabra, hablar de parte suya, ser usados por el Espíritu Santo, tener visiones, lenguas... en fin ¡ser usados y llenos por el Señor! PERO Pablo (lleno del Espíritu Santo) nos enseña que cuando nos toque hablarle a la iglesia de Cristo, no debemos herir, señalar o juzgar... ni hacerlo por vanagloria, ¡sino para construir, fortalecer y edificar!


¡Tu y yo fuimos creados para edificar! Nuestras palabras, nuestro testimonio de vida, nuestra relación con Dios y las oportunidades que Dios nos da, son para que podamos cumplir con nuestra naturaleza de edificadores (constructores y fortalecedores). Recordemos siempre, esta parte esencial de nuestro propósito de vida. Con lo que decimos y por como actuamos, debemos siempre enfocarnos en este propósito. Ya que cuando edificamos al cuerpo de Cristo, la iglesia, nuestros hermanos, compañeros de trabajo o de estudios y nuestras familias, edificamos para el Señor.


¡Dios te bendiga, y espero poder conocer más de tu testimonio como un Bob (o Bobby girl) el constructor!

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